Dos programas que no se hablan. Y alguien copiando datos de uno a otro.
Dos, o tres. O tu web con el programa donde de verdad llevas el negocio. Lo que cambia no es el programa: es que nadie de tu equipo tiene que estar en medio.
Hoy: una persona pasa los datos a mano, y el día que hay prisa se cuela un error.
No es solo tiempo perdido. Es el error que descubres tres semanas después.
- La agenda que no llega a facturación, así que alguien vuelve a teclear cada cita
- El Excel que una persona pasa al programa de gestión los viernes por la tarde
- Las reservas que entran por un sitio y se apuntan a mano en otro, con el riesgo de duplicar una
- El almacén que dice una cosa y la web que dice otra
Primero miramos, luego presupuestamos.
- 01
Miramos tus dos programas por dentro
Antes de decir un número. Si uno de los dos no deja conectarse, se sabe aquí y no después.
- 02
Presupuesto cerrado, campo por campo
Lo que va a hacer la conexión, escrito antes de empezar.
- 03
La montamos y la probamos
Con tus datos reales.
¿Y se conecta con el programa que yo uso?
Depende de si ese programa deja entrar, y eso no se puede saber de memoria. Dinos cuál usas y te lo miramos. Si deja, te decimos qué se puede llevar de uno a otro y qué no. Si no deja, te lo decimos también, y no te cobramos por averiguarlo.
Si no hace lo que pusimos, lo arreglamos sin cobrarte más.
Vigilada, no entregada y ya está.
Una conexión se cae: cambian una clave, el otro programa se actualiza, se va internet una noche. Si se cae, salta un aviso a nuestro lado y lo arreglamos nosotros. Tú no te enteras por la queja de un cliente. La vigilancia va dentro del mantenimiento.
Si algo se cae, salta un aviso aquí antes de que nadie lo note.
¿Qué dos programas no se hablan?
Dinos cuáles son y qué copia tu equipo a mano. Te decimos si se pueden conectar, cómo, y qué pasa el día que uno de los dos cambie.